viernes, 5 de junio de 2009

Yelmo (A la altura del suelo que tú pisas)

Puedes sentirte como un mendigo, pero que nadie te vea mendigar. Puedes sentirte temeroso, sin descubrir tus miedos a nadier. Puedes sentirte poco hábil, pero jamás tu torpeza. Puedes sentir que no ves nada, pero no dejes que nadie perciba tu ceguera. Y puedes ahogarte en llanto... mientras nadie distinga tus lágrimas. Puedes saberte cansado, abatido y humillado mientras nadie advierta que lo estás.

Tus debilidades te harán fuerte... en tanto en cuando nadie las evidencie.

1 comentario:

cesc dijo...

A partir de las debilidades uno se constituye más y más fuerte. Lo puedo asegurar!