Es paradójico, pero suele ocurrir, que uno no se da cuenta de lo que está perdiendo... hasta que alguien o algo amenza con quitártelo.El hombre es un ser posesivo; pero cuanto más se aferra a algo, más se cansa de intentar retenerlo. El hombre es un ser desprendido, pero contra más da, más quiere reibir. El hombre es, por ende, un ser egoista; y, por naturaleza, un ser contradictorio que busca confundido compartir su necedad.