
Cuando la vida nos asfixia, cuando la rutinaria parece impregnarlo todo, cuando te sientes como una boya en medio de una mar calma; cuando la caja parece cerrada... ¡ármate con una "Black & Decker" y hazte un buen par de agujeros en los muros...¡
Porque, amigos míos, no hay dos días iguales, ni dos horas continuas, ni siquiera dos minutos parejos; porque el tiempo, como el humor, es relativo.
¿Y no resulta reconfortante saber entonces que todo es original y genuinamente espontáneo?. Por muy preparados que nos creamos, por muy planeado que pensemos tenerlo, basta un pequeño giro, un mínimo desplazamiento para que el universo entero cambie por completo frente a nuestros ojos... Estemos atentos a esos imprevistos y no dejaremos de sorprendernos.
Porque, amigos míos, no hay dos días iguales, ni dos horas continuas, ni siquiera dos minutos parejos; porque el tiempo, como el humor, es relativo.
¿Y no resulta reconfortante saber entonces que todo es original y genuinamente espontáneo?. Por muy preparados que nos creamos, por muy planeado que pensemos tenerlo, basta un pequeño giro, un mínimo desplazamiento para que el universo entero cambie por completo frente a nuestros ojos... Estemos atentos a esos imprevistos y no dejaremos de sorprendernos.
¿Quién puede resistirse, así, a jugar una partida con tanta aventura?
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