viernes, 4 de septiembre de 2009

Infiel (por definición y por defecto)

A la infidelidad, hay que tentarla...

No se es infiel por definición, ni por defecto (pero lo es, un defecto). Contrariamente a lo que puede pensarse, la infidelidad no surge de forma natural, casual o espontánea; la infidelidad hay que forzarala, incitarla, seducirla, excitarla... provocarla. Hay que cortejarla con lascividad (nocturnidad y alevosía) porque la infidelidad lleva el despecho en la cara, el deseo en los labios y la perversión en el cuerpo; y algunas veces, pocas, el acto hasta resulta sanador (por homeopatía).

Si hoy me tentaras... accedería? Quizá te dijera que sí.

No hay comentarios: