miércoles, 24 de junio de 2009

Stendhal, H.B.

Es sorpenderte cómo se puede pasar de un color a otro. Cómo se mueve uno sobre la paleta cromática; es sencillo y rápido; tanto como la voluntad lo permita, tanto como te dejes llevar... la mano dicta, el deseo guía... del blanco al rojo, del rojo al negro; del negro al gris... al blanco, al rojo, al gris y nuevamente al negro. Lo mismo ocurre con las palabras, escritas o no; con la particular y comprometida diferencia que éstas, en su ausencia y produdencia, pueden llegar a dañar; no así el color. Esta noche he leído sufiente y no quiero oir mucho más. Esta noche voy a cambiar de color... dónde era rojo ahora es negro. Dónde antes decía, ahora no. Y ni siquiera necesito escribir.

Rojo. Negro.... (y rojo otra vez?)

2 comentarios:

Alex dijo...

El tandem black & red es mi preferido, me quedo con él, rojo pasión, rojo sangre, rojo vino, rojo duro, rojo.... con sentimiento... y negro, como la noche, como la oscuridad en la que me sumo cuando pierdo el sentido, negro, elegante negro, ... negro mate...

Cesc dijo...

Siempre he sido más de azules y naranjas. Pero ya se sabe, para gustos estan hechos los colores.

Salut