Pedir tiempo y que te den la hora. En Canarias, una menos.(...¡esas palmas, Gran Canaria!)
Quedarse de una pieza, de las que no se hacen recambios.
Confundir el tarde con el nunca, y no llegar jamás. Ese tipo de malentendidos. Porque nunca es tarde, pero tarde no es necesariamente nunca.
Si se ducha es que te quiere, si se afeita es que te quiere, si te invita es que te quiere, si te sonríe es que te quiere, si hace todo eso y, además, también te besa, entonces es seguro que te quiere... follar.
Si la intención es lo que vale, y es buena, yo te la costeo.
Soy más de "este año, sí" que de "este año también".
La mujer comodín se miró en el espejo, vestía de arlequín. No se gustó.