Que a buen entendedor, sobran las palabras...? ¡Pues yo soy de letras!Y es que hay ocasiones que requieren, no, merecen un buen argumento; con sus pausas, sus énfasis, sus puntos, sus comas... y a veces... un breve paréntesis. A veces.
Que a buen entendedor, sobran las palabras...? ¡Pues yo soy de letras!
No nos envejece el paso del tiempo, nos envejece la forma en que los demás nos miran. Porque el tiempo no envejece; envejece la mirada de quien nos ve.
La memoria se escapa como la arena entre nuestros dedos, a veces, dejando pequeños recuerdos sobre la piel; la vida, de forma similar, se nos escurre como el agua entre las manos... en el mejor de los casos sentimos su húmeda caricia por un breve lapso de tiempo; luego se seca, y no queda nada.
Think different... better than think positive!
No es lo mismo mal vivir que sobrevivir... como no es lo mismo soportar que oponer resistencia... No es lo mismo decir que expresar. Y no es lo mismo callar que omitir.
Perder a alguien que se ama frente a la muerte es doloroso, pero el sufrimiento se mitiga con el tiempo y se aprende a vivir con los recuerdos compartidos. Perder a alguien en vida... resulta a devastador. La agonía se sucede tan insoportable que parece devorarlo todo a su paso y crecer a medida que todo avanza. Nadie te enseña a cohabitar con un fantasma.
Dicen que calidad, antes que cantidad. No estoy de acuerdo. ¿Por qué conformarse con la mitad cuando se puede tener todo?
El mundo tiene miedo... miedo de actuar, miedo de decir, miedo de callar. Miedo de morir y miedo de seguir.
Dicen que la belleza no lo es todo... y tienen razón, también está el vestuario! (...el maquillaje, el amaneramiento, la banalidad y la estupidez congénita!)

El problema no es saber mantenerse al lado de alguien que quiere comerse el mudno... sino asegurarse de estar bien lejos cuando empiece a vomitarlo.
Hace poco me preguntaron si era de esos capitanes que prefieren hundirse con su barco.
Si cierras los ojos bajo la lluvia para evitar empaparlos, corres el riesgo de no abrirlos a tiempo y perederte el arcoiris....
Si cuando uno se siente atarapado, cambiar de aires, refresca... ¡digo yo que los de mitsubishi se estarán forrando!
No es lo mismo dar que prestar, compartir que repartir, querer que tener... no es lo mismo.... querer que amar. No te quiero. Deja de quererme, tú...
Blog II:
Duele más la incertidumbre que la ignorancia... duele más lo inevitable que lo irreversible... Si aceptamos aquello que no podemos evitar... ¿por qué nos cuesta tanto asimilar aquello que no podemos cambiar? ¿Pesa más la culpa que la pena?
Dicen que la risa es contagiosa... pues nada.... cuestión de meter a todos los putos payasos en cuarentena!?
Dicen que soy poco femenina... "pues me la suda!"
Hay personas que son como grandes enciclopedias ilustradas; eruditas, precisas, detalladas. Y hay otras que somos más bien como revistuchas de sobremesa, esa literatura ligera y prescindible, aunque entretenida que sueles terminar de leerte en el lavabo.
Cuando no tienes elección, hacer lo correcto resulta sencillo.
Dicen que los ojos son el espejo del alma...
A veces dan ganas de meter un par de instáneas en una mochila y salir huyendo... Y algunas veces, lo puedes hacer. Y algunas veces, sale bien.
Inútil: adj. Inservible, que no es útil para aquello que se expresa. Inepto, incompetente, ineficaz, incapaz, improductivo, infructuoso, inane, estropeado, deteriorado, vano, roto... casi inerte.
El 75% de lo que somos lo debemos al condicionamiento social y educativo. Sólo el 25% restante es genético. El timbre de mi voz, es genetica; la entonación con que te digo: "te quiero" es educacional, pero si no estás de acuerdo, retiro "lo dicho"!
Resulta más fácil descubrir, que conocer... seducir que convencer... Y es que tanto abunda la inquietud como nos falla el tesón.
Me gustan las valientes hirebecillas que sobreviven en los bordillos de las ciudades. Me gustan las pequeñas gotitas que se descuelgan por las ventanas de los coches cuando llueve y que esquivas corren sobre el filo del limpiaparabrisas. Me fijo en la mirada casi opaca de los ancianos que se ilumina cuando con ternura se dedican a sus nietos; y en la expresión de desconcierto de un chiquillo que cuando persiguiendo a una paloma, ésta incia el pronto vuelo escapando de sus torpes y atolondrados pasos. Ese gesto, esa mueca todavía inocente, entre el asombro y la contradicción. Adoro esas viejas y gastadas zapatillas cuyas puntas se empeñan en no acabar de agujerearse del todo... los vaqueros desfilados por el roce contra el asfalto... las camisetas de color indefinido... el olor a ropa nueva y las cajas de los regalos... me gustan las tazas serigrafiadas, las velas a medio consumir, un fuego que llega a su fin, sus cenizas, el olor de la cera, del incienso, y de la leña recién apilada; las manchas de tinta, los tachones, el papel gastado y el olor a recién impreso... Y es que me gusta el principio y su fin... minutos antes del adios.
No soy la hija perfecta. No soy la hermana perfecta. No soy la amante perfecta y mucho menos la compañía perfecta. Pero te prometo... la dosis "perfecta" de caos, si me dejas entrar en tu vida (Guaranteed or your money back!)
Estuve reflexionando.... ¿qué es más importante? ¿Tener un objetivo común o compartir la manera de enfrentarnos a su consecución? ¿Los medios y lo que hacemos con ellos o el resultado final? ¿El camino o el destino final?. Habría pensado que lo que une a las personas era el fin, algo que todos tenemos en común... pero me habría equivocado.